lunes, 17 de marzo de 2014

El papel del editor en todo esto




Desde hace algunas semanas estoy viviendo una experiencia completamente nueva para mí. Al autoeditar mis primeras novelas tuve que afrontarlo todo yo sólo, desde el exhaustivo proceso de corregir y pulir el texto hasta la promoción y difusión del libro pero, desde que firmé con Quorum Editores, algo está cambiando.
Escribir es un acto íntimo. Un buen manuscrito es el resultado de muchas horas de soledad y es un gustazo ver a otras personas mimando y cuidando el texto en el que tanto tiempo he invertido. El equipo de Quorum Editores está tan interesado como yo en que mi nueva novela llegue a las librerías en las mejores condiciones posibles, y no me refiero sólo a la corrección ortotipográfica y de estilo, que también. Me refiero a todas aquellas sugerencias, apuntes y recomendaciones destinados a enriquecer el texto y pulir todos los detalles que pude pasar por alto en el momento de escribirlo.
En ningún caso se trata de modificar el argumento, algo que por otro lado sería tremendamente arduo y costoso. Creo que una buena edición es el resultado del trabajo conjunto e indivisible de autor y editor, y esto sólo se consigue si ambos caminan en la misma dirección y hacia unos mismos objetivos.
La buena disposición de mis editores en las primeras fases de este proyecto me llena de optimismo y me hace pensar en un futuro muy prometedor. Estoy seguro de que cuando tenga que pelear por la visibilidad de mi nueva novela no estaré sólo. 



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