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domingo, 1 de noviembre de 2015

Antonio Muñoz Molina, el oficio del escritor

Os invito a disfrutar este interesante documental sobre Antonio Muñoz Molina y el oficio del escritor. Una aproximación a la trayectoria vital y profesional de uno de los mejores autores del país.

¡Muy interesante!



martes, 22 de abril de 2014

Sobre el rechazo editorial



A raíz de la reseña de la novela “El asesino de Pitágoras” que hice para el blog ¡A los libros! me he visto inmerso en varios debates sobre los parámetros que rigen el mundillo editorial y las decisiones tomadas por editores que, en ocasiones, apenas merecen llamarse así.
        Cada vez es más frecuente oír hablar de escritores que tras ver rechazado su manuscrito por docenas de editoriales deciden autopublicarse y consiguen un suculento volumen de ventas, llamando, esta vez sí, la atención de los grandes grupos editoriales. Véanse los casos de Amanda Hocking o John Locke, que vendió más de un millón de copias de su libro en Amazon, o de los españoles Bruno Nievas, Eloy Moreno o Fernando Gamboa, entre otros.

En esta tesitura surgen una serie de cuestiones imposibles de pasar por alto: ¿Qué llevó a todos esos editores a rechazar aquellos manuscritos? ¿De verdad ninguno supo ver el potencial de esas obras? ¿Alguno habrá sido despedido o habrá presentado su dimisión por dejar pasar semejantes oportunidades de negocio?
Cuando uno comienza a acumular cartas de rechazo, como es mi caso, resulta inevitable preguntarse si esas negativas se deben a motivos fundados o responden a otro tipo de criterio que poco tiene que ver con lo literario. Son muy pocos los editores que argumentan los motivos por los que rechazan un manuscrito (la mayoría directamente ni contestan). Algunos han confesado que no leen absolutamente nada que no les venga recomendado por un agente editorial, por otro escritor o, directamente, por un amigo.

Muchos culpan del declive de la industria editorial a la piratería, a la autoedición o a la irrupción del formato electrónico, pero hay mucho más. Ninguno de esos factores justifica que muchos buenos escritores se vean obligados a recurrir a la autoedición, o que obras de pésima calidad sean publicadas al amparo de grandes grupos editoriales.
Personalmente, empiezo a pensar que parte de culpa de lo que está pasando la tienen muchos editores que, desde hace años, no han sabido o no han querido hacer su trabajo. Tal vez deberían dejar de echarse las culpas unos a otros y empezar a hacer las cosas bien. No debemos olvidar que todos los grandes escritores han sido, en algún momento de su vida, novatos.

lunes, 17 de marzo de 2014

El papel del editor en todo esto




Desde hace algunas semanas estoy viviendo una experiencia completamente nueva para mí. Al autoeditar mis primeras novelas tuve que afrontarlo todo yo sólo, desde el exhaustivo proceso de corregir y pulir el texto hasta la promoción y difusión del libro pero, desde que firmé con Quorum Editores, algo está cambiando.
Escribir es un acto íntimo. Un buen manuscrito es el resultado de muchas horas de soledad y es un gustazo ver a otras personas mimando y cuidando el texto en el que tanto tiempo he invertido. El equipo de Quorum Editores está tan interesado como yo en que mi nueva novela llegue a las librerías en las mejores condiciones posibles, y no me refiero sólo a la corrección ortotipográfica y de estilo, que también. Me refiero a todas aquellas sugerencias, apuntes y recomendaciones destinados a enriquecer el texto y pulir todos los detalles que pude pasar por alto en el momento de escribirlo.
En ningún caso se trata de modificar el argumento, algo que por otro lado sería tremendamente arduo y costoso. Creo que una buena edición es el resultado del trabajo conjunto e indivisible de autor y editor, y esto sólo se consigue si ambos caminan en la misma dirección y hacia unos mismos objetivos.
La buena disposición de mis editores en las primeras fases de este proyecto me llena de optimismo y me hace pensar en un futuro muy prometedor. Estoy seguro de que cuando tenga que pelear por la visibilidad de mi nueva novela no estaré sólo. 



jueves, 23 de agosto de 2012

Un año de alegrías


Hoy se cumple un año de la publicación de mi segunda novela, “Mil cosas que no te dije antes de perderte”. Ha sido un año de alegría, de emoción, un año en el que se han hecho realidad algunos de mis sueños y en el que, sobre todo, he aprendido mucho, muchísimo, del retorcido mundillo editorial.
Un año en el que he recorrido las Ferias del Libro de Valencia, Sevilla, Granada, Castellón, Linares, Málaga, Cádiz… El resultado, además de una primera edición prácticamente agotada y una segunda edición que va por el mismo camino, ha sido la constatación de que cualquier cosa que nos propongamos, por difícil que parezca, resultará infinitamente más fácil y gratificante si se lleva a cabo con alegría y con ganas. Y de eso a mí me sobra.
Para celebrar este primer aniversario estoy preparando una serie de presentaciones de las que ya os hablaré más adelante. Además, he querido premiar a los seguidores del Blog con una par de relatos cortos de mi propia cosecha, mis primeros pasos en esta difícil disciplina que requiere condensar en sólo unas pocas páginas una historia completa. En este país hay grandes especialistas en este tipo de relatos (como Juan José Millás, o Félix J. Palma), y he de decir que admiro profundamente su trabajo. Mis relatos son los siguientes:

Quiero finalizar esta entrada dando las gracias a todas esas personas que han hecho posible que hoy mis sueños estén más cerca que nunca de hacerse realidad. A todos los que han leído “Mil cosas que no te dije antes de perderte”, a los que me han dado su apoyo incondicional para que nunca deje de hacer lo que más me gusta; a tantos libreros, por darle a mi libro el emplazamiento perfecto para hacer frente al aluvión mensual de novedades editoriales; A los organizadores de las Ferias del Libro en las que he estado, por hacerme sentir uno más y dejarme participar en la fiesta de los libros; a los amigos de la Editorial Círculo Rojo, por hacer frente a mis exigencias con paciencia infinita; a los que me han recibido en su ciudad con los brazos abiertos, y han decidido darle la oportunidad a mi novela frente a los grandes lanzamientos editoriales.
Debo dar las gracias a tanta gente que necesitaría toda una vida para hacerlo. Por último, aprovecho para animar a quien todavía no haya leído mi novela “Mil cosas que no te dije antes de perderte” a hacerlo, y a dejarse atrapar por esta historia de intriga y venganza que tiene lugar en las calles de la maravillosa Granada.
Feliz lectura.

jueves, 9 de agosto de 2012

La promoción, o cómo hacer que una novela no se pierda en el olvido.

Mi segunda novela está a punto de cumplir un año de vida, y este año me ha servido para reflexionar, disfrutar y, sobre todo, aprender. El mundillo editorial está cambiando a pasos agigantados, y la forma de promocionar una novela también, un cambio del que no se libran ni siquiera los escritores ya consagrados. Ya no basta con escribir un buen libro y asegurarte de que ocupa lugar bien visible en las librerías; estamos en el siglo de la información y de las redes sociales, internet es ahora el mayor escaparate del mundo, y se ha convertido en un fenómeno que ha pillado con la guardia baja a multitud de editores y escritores, pero que otros muchos están sabiendo aprovechar y adaptar a sus necesidades convirtiéndolo en un negocio.
El perfil del escritor ha cambiado, también. Multitud de novedades editoriales nos inundan cada mes, a veces cada semana, y hacer que nuestra novela no quede en el olvido a los pocos días de su lanzamiento es a veces una odisea. Lejos quedan ya los estereotipos de escritores huraños y solitarios, reacios a hacer presentaciones o apariciones en público, y el escritor que quiera sobrevivir en este mundillo deberá acompañar a su novela donde quiera que vaya, cuidarla, asegurarse de que no le falta de nada. Incluso los más viejos del lugar, escritores ya consagrados a los que todos conocemos, se han dado cuenta de este fenómeno, y la mayoría participan de forma activa en sus cuentas de Facebook y Twitter, empatizando con sus lectores y compartiendo con ellos confidencias y proyectos. Ni que decir tiene que la trampa también existe en este mundillo, y que gran cantidad de editoriales tienen perfiles falsos de sus escritores más conocidos, gestionados por becarios que se hacen pasar por ellos para hacerse los simpaticos y ganarse a sus lectores.
Mi gira por las Ferias del libro me ha permitido conocer a mucha gente de este mundillo, escritores de renombre, por así decirlo, y me he dado cuenta de que ellos también tiene que currárselo. En ocasiones los problemas con los que se enfrentan a la hora de promocionar sus libros no son muy diferentes a los de los que estamos empezando. A la necesidad de destacar y de promocionarse se une, además, otra más: la de estar a la altura.
En definitiva, escribir un buen libro es sólo la primera parte de la película. La segunda, y no por ello menos importante, es aprender a promocionarlo. Os dejo unos cuantos enlaces que me han parecido muy acertados para ilustrar este post. Aquí podeis encontrar información muy util para promocionar vuestra novela, incluyendo algunos consejos muy interesantes. También os dejo el enlace a la nueva página de Arturo Pérez-Reverte, en la que explica paso a paso el proceso de construcción de una trama, una idea muy interesante que posiblemente en el futuro copiarán otros escritores. Por último os enlazo con la página del gran Andreu Martín, uno de los escritores más polifacéticos y carismáticos de este país, del que sin duda los que empezamos en este mundillo tenemos mucho que aprender.
Termino este post repitiendo una frase que ya me habréis oido en alguna ocasión, pero que nunca me canso de repetir:
Incluso el mejor libro del mundo, si es invisible, pasará desapercibido.


miércoles, 8 de agosto de 2012

Mi experiencia en la Feria del libro de Huelva 2012

La Plaza de las Monjas acogió esta edición de la Feria del libro de Huelva. Allí tuve la oportunidad de reencontrarme con los amigos de la Librería Anabel y de la Librería Siglo 21, con los que ya coincidí en la Feria del libro de Sevilla. 
El día fue muy caluroso, pero eso no fue obstáculo para que un buen puñado de amantes de los libros acudieran a brindarnos su compañía y su apoyo, que con lso tiempos que corren no es poco. Se vendieron libros, firme algunos, y la organización tuvo a bien invitarme a volver el año que viene. Si no hay nada que lo impida, lo haré muy gustoso. Y quien sabe, tal vez vaya con un nuevo libro. Sólo el tiempo lo dirá.



jueves, 14 de junio de 2012

Mi experiencia en la Feria del libro de Castellón 2012

De todas las ferias en las que he participado, sin duda la de Castellón fue la más didáctica. Allí compartí firmas con varios autores, algunos principiantes como yo, y otros veteranos curtidos con varios títulos a su espalda. Juntos compartimos experiencias y anécdotas, además de valiosos consejos que nos sirvieron para pasar un día muy agradable.
El hecho de que la feria estuviera instalada en el interior de una carpa en plena plaza del ayuntamiento nos libró de la tremenda tormenta que cayó aquel día. Tuvimos la suerte de asistir a la interesante presentación del libro "El atleta espiritual", de Quindel Maihuee, con el que tuve ocasión de intercambiar unas palabras y con el que volví a encontrarme al día siguiente en la Feria del libro de Valencia.
Fue un placer conocer a tantos escritores que, al igual que yo, tratan de abrirse camino en el complicado mundillo editorial. Conocí a Raul Ariza, que acudía a firmar su libro"La suave piel de la anaconda", y a un compañero de la editorial Círculo Rojo, Manuel Macarro Thierbach , que firmaba su novela "La residencia". También compartí mesa con Basilio Trilles, autor de "Tiempo de Valientes", un gran escritor y una mejor persona, cuyos consejos conforman el mejor botín que pude haberme llevado de aquella feria.
También conocí al autor de la recomendable obra "Mientras arde una cerilla", Pepe Catalá. Ex-locutor de radio y amante de los libros, resultó ser una de las personas más interesantes y simpáticas que he conocido en mi pequeña gira. Compartir mesa con tantos buenos escritores fue algo sensacional, y tuve la certeza de que las casi ocho horas de viaje desde Cádiz hasta Castellón habían valido la pena. 

Libros y escritores, una buena combinación que me hizo pasar un par de tardes deliciosas en una feria a la que espero volver pronto.