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viernes, 1 de abril de 2016

Un sueño hecho realidad

Después de perseguir mis sueños durante años, hoy uno de ellos se ha hecho realidad. La maniobra de la tortuga ya tiene fecha de salida: El 12 de Mayo aterrizará en las librerías, y con ella lo hará una parte de mí.


Han sido años de trabajo, de esfuerzo, de hacer kilómetros de una feria a otra cargado de libros en busca de lectores, libreros y oportunidades. Si hoy paso a formar parte del catálogo de Suma de Letras es gracias a vosotros, los lectores que un buen día decidisteis dar una oportunidad a alguna de mis novelas y contribuir a que mi lucha tuviera sentido.
Estar en ese catálogo es un orgullo pero, sobre todo, es la demostración de una sentencia innegociable: Si persigues tus sueños con todas tus fuerzas, antes o después se harán realidad.
A la alegría que lleva toda la mañana haciéndome sonreír como un bobalicón se le une el vértigo por la responsabilidad que implica estar en ese catálogo, rodeado de tantos grandes escritores. Conformarse es para los mediocres, así que toca seguir trabajando para estar a la altura y, sobre todo, seguir peleando por mis sueños. Aún me quedan algunos por cumplir.


miércoles, 5 de febrero de 2014

Decálogo para escribir una novela



Desde hace algún tiempo abundan en la red los decálogos que enumeran las claves para escribir novelas, algunos tan brillantes que hacen que la escritura parezca una chorrada al alcance de cualquier memo con un teclado y algo de tiempo libre. Los hay incluso que están redactados por escritores de reconocida solvencia que no temen desvelar sus secretos y compartir sus trucos con los lectores.
Así que me he dicho «¿Por qué no?» y he decidido crear mi propio decálogo de consejos. Se podría resumir en los siguientes:

1. Leer

2. Leer mucho

3. Leer hasta la extenuación

4. Leer autores clásicos

5. Leer autores contemporáneos

6. No dejar nunca de leer.

7. Devorar libros

8. Tener siempre un buen libro a mano

9. Leer hasta que te sangren los ojos

10. No te atormentes con la elección entre formato tradicional o digital: Lo importante es leer.



martes, 7 de mayo de 2013

Mi amigo librero



Tengo un amigo que es librero desde hace más de 30 años. Le encantan los libros, y le apasiona su profesión. Toda una vida en el negocio da para mucho y, además de coleccionar un buen número de anécdotas relacionadas con el mundillo editorial,  su experiencia le ha convertido en todo un experto en el arte de vender libros. Para él no se trata sólo de un trabajo; es una vocación.
Verle en acción es un privilegio. Me encanta escucharle desgranar argumentos con sencillez, encandilar a los clientes contándoles lo justo y recomendándoles este o aquel libro en base a sus preferencias. Con sólo un vistazo, es capaz de catalogar a los lectores avispados y a los que sólo vienen a comprar libros para regalar. A estos últimos siempre intenta recomendarles alguna novela con la que iniciarse en la lectura, y a menudo lo consigue.
En el gremio es conocido por su simpatía y su memoria de elefante, capaz de recordar autores, títulos y colecciones olvidadas incluso por las propias editoriales. Otros libreros acuden a él cuando tienen alguna duda, o cuando algún cliente les hace un encargo difícil. Si por casualidad no puede dar con el libro que le piden, siempre sabe cómo conseguirlo, y es capaz de telefonear a distribuidores y editores para dar con libros olvidados o descatalogados.
Hace unos meses, la librería en la que mi amigo llevaba toda su vida trabajando estuvo a punto de echar el cierre. En parte por culpa de la crisis, pero también debido a la desidia de algunas instituciones a las que, a la hora de hacer frente a sus compromisos, parece no importarles en absoluto dejar a algunos pequeños empresarios en la estacada. Por suerte la librería pudo superar el bache, pero a costa del despido de algunos trabajadores. Entre ellos, mi amigo librero.
Él se lo toma con filosofía. «Es sólo una mala racha», asegura sin perder la sonrisa. Cuando cree que no miro su sonrisa se torna algo más triste, tal vez pensando que ya no está como para patearse la ciudad repartiendo currículos. O tal vez lamentando que esta maldita crisis haya puesto freno a su pasión.
No compadezco a mi amigo, porque sé que saldrá de esta. Es difícil encontrar libreros que se tomen su trabajo tan en serio. Creo que él también lo sabe, y por eso no desespera. Se ha convertido en un habitual de otras librerías, e incluso visita de vez en cuando su antiguo puesto de trabajo, donde disfruta aconsejando sin compromiso a todo al que ve dudar ante un libro.
Mi amigo es un loco de los libros. Estoy seguro de que le irá genial.

viernes, 19 de abril de 2013

Firma de libros en la XXXII Feria del libro de Granada



Este fin de semana visitaré la XXXII Feria del libro de Granada. Se trata de una ocasión muy especial, ya que Granada es, precisamente, la ciudad donde se desarrolla Mil cosas que no te dije antes de perderte.

La elección de esta emblemática ciudad como escenario de mi segunda novela no fue casual, ya que Granada reúne una serie de condiciones y características que la hacen el lugar idóneo para desarrollar una historia como la que pretendía contar. Es una ciudad mágica, misteriosa, llena de encanto y secretos a disposición del forastero que quiera tomarse su tiempo en descubrirlos. Los nueve años que pasé allí hacen que la sienta como mi segunda casa, y todavía vuelvo de vez en cuando para pasear por las calles del Albaicín y perderme por el laberinto de cuevas del Sacromonte.
El sábado 20, a partir de las 18:00, estaré en la Feria del libro a disposición de quien quiera pasarse por allí y llevarse un ejemplar dedicado. También serán bienvenidos todos aquellos que quieran charlar un rato o, simplemente, saludar.
Os espero.

viernes, 12 de abril de 2013

Firma de libros en El Ejido

Este sábado, a partir de las 18:00, estaré firmando ejemplares de Mil cosas que no te dije antes de perderte en la Feria del libro de El Ejido. Será la primera de una larga lista de Ferias que visitaré un año y medio después de la publicación de mi segunda novela, que tantas alegrías me ha reportado.
La Montblanc se agita en su estuche, impaciente. Tiene ganas de ponerse manos a la obra. Como si su cometido en esta vida no fuera otro que el de firmar libros. Este sábado teneis la oportunidad de haceros con un ejemplar dedicado de Mil cosas que no te dije antes de perderte.
Os espero.


lunes, 1 de abril de 2013

¡Llegan las Ferias del libro!



Las Ferias del libro no escapan a la feroz crisis que azota el sector, el país y el mundo. Este año hay unas cuantas que no se celebran, y la mayoría de las que sí lo hacen han visto reducido su presupuesto de manera drástica.
A pesar de todo, pienso dejarme ver por algunas que otra:
- El día 20 de Abril estaré en la Feria del libro de Granada
- El día 27 de Abril participaré en la Feria del libro de Córdoba
- Los días 1, y 4  de Mayo estaré en la Feria del libro de Valencia.
De momento sólo tengo estas citas confirmadas. Todavía están pendientes las de Sevilla, Cádiz, Málaga, Madrid… 
¡Espero veros por ahí!

lunes, 5 de noviembre de 2012

Sueños y metas por alcanzar

 Reconozco que hace tiempo que no escribo por aquí. Si tengo el blog un poco abandonado es porque tengo un interesante proyecto entre manos, algo que requiere toda mi atención y mi esfuerzo. Si todo sale bien, puede que más adelante tenga una grata noticia que daros, pero no puedo adelantar nada más.
Este fin de semana viajaré a la Feria del libro de Almería, que este año se celebra del 7 al 11 de Noviembre. El sábado 10 estaré firmando libros durante todo el día, si el tiempo lo permite. Y si no, pues también. Ya que hago el viaje, tendré que aprovecharlo, digo yo.
El mundillo editorial anda bastante revuelto, aquí y allá se ven sucedaneos de las dichosas "50 Sombras de Grey", con temáticas similares y portadas sospechosamente parecidas. Hay que reconocer que el trabajo de marketing de los chicos de Grijalbo ha sido encomiable, y han catapultado a la trilogía al completo a lo más alto de la lista de "Los más vendidos". Siempre ha habido modas, y por citar sólo algunas podría hablar de los libros de templarios, o de la novela negra sueca, o de la reciente fiebre vampírica. Las modas no son malas, pero resulta un poco triste ver como los grandes sellos editoriales tratan de imponerlas, siguiendo el sencillo criterio de "Si funciona, copiémoslo". Publicar una trilogía de golpe, de un autor extranjero, habiendo tantos autores de la tierra que luchamos duro por darnos a valer, resulta de lo más decepcionante.
No obstante, siempre he pensado que cada cual recoge lo que siembra, y que el esfuerzo y el trabajo duro siempre tienen recompensa. Así pues, os emplazo a pasaros el próximo sábado por la Feria del libro de Almera, donde os garantizo que pasaremos una buena tarde entre libros.
Ya estoy impaciente. Y la Montblanc también.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Libros y libreros

Siempre he admirado a los libreros. Personas enamoradas de su trabajo, amantes de la palabra escrita, mercaderes de sueños. No creo que un librero sea cualquier persona que trabaje en una librería. Ser librero es una vocación, algo que se lleva dentro. O se es o no se es. Y no quedan muchos.
El librero no trata nunca de ponerse en el camino de los libros. No te asalta como un vendedor de el Corte Ingles con su grito de guerra: "¿Puedo ayudarle en algo?". Un librero sabe que una librería es un lugar extraño y fascinante, y que a cualquier lector nos gusta caminar entre las estanterías, sentir el tacto de los libros, pasar algunas páginas al azar y leer sinopsis a medias.
El librero deja siempre que sea el lector el que se acerque a él, y convierte cualquier consulta en un diálogo a dos bandas. Sabe leer entre lineas los gustos del lector, y es capaz de adivinar qué género o autor le vendría bien explorar. Naturalmente no desecha ninguna opción, sabiendo que cualquier libro puede ser el mejor del mundo si cae en las manos adecuadas. Y bajo ningún concepto, cuando le piden su opinión acerca de un libro, responde aquello de "Se está vendiendo muy bien", o "Se lo está llevando mucha gente", porque sabe que la calidad de un libro pocas veces es proporcional al número de ejemplares vendidos.
El librero nunca recomienda best-sellers, porque sabe que no necesita hacerlo. En su lugar, siempre anda a la caza de nuevos talentos y de libros peculiares y minoritarios que en nada desmerecen a los grandes lanzamientos editoriales. Es un habil conocedor del mundillo editorial, y sabe que sin su intervención el mercado seguirá eclipsado por los mismos de siempre. Nunca se deja guiar por modas, y se esfuerza por conocer lo que vende porque sabe que un gran número de lectores y escritores necesitan su ayuda. Y por supuesto, a pesar de la dictadura que distribuidores y comerciales imponen  a las librerías, siempre intenta colocar a los autores minoritarios en un lugar bien visible, para que pueda luchar en igualdad de condiciones por hacerse un hueco en el dificil mercado editorial.
Pese a la existencia de dependientes que venden libros con la misma alegría y dedicación que si vendieran lavadoras o embutidos, aún quedan algunos libreros enamorados de su oficio, capaces de contagiar a cualquiera que entre en su establecimiento su pasión por los libros. Si tienes la suerte de dar con alguno de ellos, cuídalo, pues se trata de una especie en peligro de extinción. La revolución digital los tiene contra las cuerdas, pero no creo que nunca pueda acabar con ellos.

Quisiera dedicar esta entrada a todos los libreros con los que me he cruzado desde que decidí adentrarme en el retorcido mundillo editorial. De no ser por ellos, tal vez hace tiempo que me hubiera rendido. En Cádiz hay unos cuantos, como Miguel Angel, de Q&Q, Dina, de Alejandría Libros, el personal de la Librería Sargón o las chicas de Las Libreras. También quisiera dar las gracias a los libreros de la librería Anabel y Siglo 21, gracias a los cuales pude participar en las Ferias del libro de Sevilla y Huelva.


En Granada tenéis a la gran familia de la Librería Picasso, y en Linares tuve la ocasión de conocer a Gumer y Mª del Mar, de la librería Kanji, y a Javier, de la librería Entre Libros. En Valencia, todo fue como la seda gracias a la gran acogida que me brindaron los amigos de La Traca y La Moixeranga, con los que espero volver a coincidir en el futuro.
Puede que me falten muchos por nombrar, aunque no me olvido de ninguno. Espero que sigais con vuestra labor durante muchos años, y que no os dejeis llevar por el pesimismo de los tiempos que nos ha tocado vivir. Puede que el mundo de la cultura no pase por su mejor momento, pero gracias a personas como vosotros nunca morirá. Ahora más que nunca, os necesitamos.